Os presentamos el dorsal  de la edición 2016, similar al que se editará en 2020.

Se situará evidentemente en la parte delantera de vuestra bicicleta.

Aquellos viejos pioneros no llevaban dorsal. Solamente llevaban  una enorme carga de ilusión que fue su motor y su principal energía para mover sus pesados velocípedos. Sin embargo hemos querido enlazar con la modernidad y con el testimonio de vuestra presencia con este sencillo dorsal para que os sirva de recuerdo más que como señal de identificación. En realidad todos estamos identificados por esta pasión que se llama Ciclismo Clásico. Por tanto, si consideras que no debes colocarlo delante de tu manillar, nadie te lo reprochará.

Los dorsales van personalizados.

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