Una Biciclásica Edoardo Bianchi inolvidable con la Naturaleza  del Campo de Cariñena en todo su esplendor

Cuarenta y dos seguidores del ciclismo clásico se reunieron el pasado domingo, 17 de junio de 2018, en Cariñena para disfrutar de la sexta edición de la Biciclásica Edoardo Bianchi. Fue una jornada espectacular en la que el Campo de Cariñena mostró todo su esplendor. Por un lado un mar de flores como resultante de una primavera abundante en lluvias. Por otrolado con los viñedos en plena efervescencia camino de ofertar un fruto casi sagrado que en dos meses estará casi dispuesto a ser recolectado. En pocas palabras, el Campo de Cariñena estaba sublime.

La sorpresa de la parroquia llegó cuando en la línea de salida apareció Luciano Berruti, en una imagen casi viva de su estampa retro. Esta vez no podía ser de otra manera que vistiendo el maillot Bianchi. Nadie quiso perderse una foto con Luciano. La de Juanito “Deloor” la más impactante. Juan, que era un enorme admirador de Luciano, besó su cara cuando le vio.

Por parejas, en fotos individuales o en grupo, Luciano estuvo super solicitado en todo momento. De Tomás Amézaga a Carlos Arozamena, pasando por Farikle, Arturo, los bianchistas o Giovanni Esporrin. Verdaderos momentos emotivos para recordar al que ha sido un símbolo de ciclismo “Eroico”.

Las bicicletas lanzaron sus ruedas delanteras hacia Paniza por el camino que se adentra en los viñedos. Fue una primera inmersión en el paraíso de la vid. En Paniza, una extraordinaria mistela propia de la localidad endulzó el paladar de los ciclistas que ya llegaron con el pelotón muy fracturado. Lo peor vino en el tramo Paniza, Aguaron, Cosuenda, con una continuidad de repechos que en algunos casos solicitaron echar el pie a tierra. Pero en ese terreno también llegó lo mejor, con unos paisajes brutales de belleza con flores y más flores que salían a saludar a los ciclistas estrechando, casi hasta dejar en sendero, el zigzagueante camino asfaltado que une esas poblaciones. Algún arroyo que bajaba de la Sierra de Algairén solicitaba el paso salvaje de los ciclistas mojando con poder las ruedas de las bicicletas. Mientras, Fernando Sánchez se obnubilaba tirando fotos a cada cual más bonita.

En Cosuenda nuevo parón para saborear la manzanilla marca de la localidad y seguidamente a Almonacid para avituallarse bajo las amplias sombras de los plataneros de la plaza, junto al mercado modernista del arquitecto Magdalena.

Llegó la parte buena, con el descenso prolongado hacia la Virgen de Lagunas, siempre a favor, ¡Salvo quinientos metros! que Arturo Sanz ha dejado constatados en un vídeo para señalar la maldad de suelo de ese tramo. Pero era imperiosamente necesario atravesarlo para alcanzar el vial asfaltado que culmina en el Santuario. De todos modos, recordaremos lo que reiteraba Tomás “Esto no es nada. Que vayan a la Paris-Roubaix y verán….” Lo cierto es que era imposible elimInar esos pocos metros del recorrido.

En la Virgen de Lagunas un cava excepcional de Bodegas San Valero ¡Qué delicioso estaba! Los foráneos quedaron sorprendidos que un cava tan extraordinario saliese de los viñedos de Cariñena. Pues así es… gracias un año más a Bodegas San Valero y a la Ruta del Vino por el celestial regalo, que cuando se alcanza con sudor en la frente y un poquito de cansancio en las piernas sabe mucho mejor. Como siempre estuvo acompañado de Frutas de Aragón. De allí directamente a Cariñena para tomar una ducha y un banquete excepcional en el Hotel Cariñena.

Tras la comida se entregaron las distinciones de la VI Biciclásica Edoardo Bianchi… a:

Michael Taylor y Peter Kiltpatrick, ambos lodinenses, por “acercarse” a conocer el Campo de Cariñena en bicicleta.

A la rodadora Mannon Roberts por hacer lo mismo, procediendo de Holanda.

A Javier Durán por el más veterano.

A Esporrin por traernos un modelo de bicicleta de más de cien años.

A Alfonso por su maillot de lana Bianchi.

A Juan Jiménez “Deloor” por su conjunto inigualable bicicleta-vestimenta

Al Club Zeus Spain que capitanea Arturo, por ser el más numeroso.

…y a Tomás Amézaga el título de “Berruti español” , con documento rubricado por los presentes, por ser el cicloclásico más involucrado, activo y presente en todas las manifestaciones de esta modalidad ciclista.

El Pedal Aragonés agradece especialmente a las autoridades de la Comarca de Cariñena, de las localidades que conforman la misma, a la Ruta del Vino, Bodegas San Valero y personal de la Comarca y Ayuntamiento de Cariñena, las facilidades y apoyos recibidos para que esta actividad siga teniendo su espacio de desarrollo en el Campo de Cariñena.

TODAS LAS FOTOGRAFIAS DE LA BICICLASICA  REALIZADAS POR FERNANDO SANCHEZ ESTÁN EN:

  https://photos.app.goo.gl/1RBdWgYWgpJjieF47

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